
Confieso que he tirado el dinero al comprar este libro. Me parece una auténtica porquería. Desde bastantes puntos de vista. He sido incapaz de terminar su lectura. Al final, aquí lo único que se cuenta son los amoríos de un bardo llamado Julio Iglesias, que fue muy popular en el siglo XX. Es un conjunto de verdulerías que, en mi opinión, nunca debieron haberse publicado, no sólo porque en sí mismas son cuestiones naturalmente reservadas para la alcoba, sino porque el señor Iglesias, que según me han dicho todavía está vivo, debe estar muy enfadado al ver cómo sus secretos se publican. En suma, les recomiendo que
no compren este libro.